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Contractura muscular en el deporte

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Nuestros músculos se contraen y se relajan para asegurar y facilitar el movimiento de todo tipo. Sin embargo, cuando un músculo se contrae o se acorta puede ocurrir rigidez articular lo que reduce el rango normal de movimientos del músculo respectivo, en cuyo caso se produce una contractura muscular. Las sensaciones de dolor y rigidez que acompañan a las contracturas musculares pueden originarse en el músculo o en la articulación. Las contracturas musculares graves pueden ser debilitantes para cualquier atleta o deportista.

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Contractura muscular en el deporte

Las contracturas musculares no son lesiones que afectan al músculo mismo, sino deformaciones temporales o permanentes que reducen la flexibilidad articular y el rango normal de movimiento. En realidad, las contracturas musculares son una especie de mecanismo de defensa en el sentido de que evitan el sobreesfuerzo físico que puede conducir a un daño permanente en forma de pérdida de flexibilidad y libertad de movimiento del área afectada.

Las contracturas musculares le impiden a un atleta o deportista sobrepasar sus límites y arriesgarse a sufrir graves daños articulares y pérdida de movimiento. En otras palabras, es la manera de nuestro cuerpo de decirnos que hemos trabajo demasiado y que necesitamos descansar para recuperarnos.

¿Cuáles son las causas de la contractura muscular?

Existen numerosas razones y factores que causan y contribuyen a las contracturas musculares:

  1. Ejercicio físico extenuante: rutinas de ejercicios vigorosos que pueden poner demasiada presión en ciertas articulaciones pueden reducir la movilidad y llevar a contracturas musculares. Además, los movimientos abruptos o los malos ejercicios también contribuyen a las contracturas.
  2. Ejercitar sin realizar un calentamiento previo: es más probable que ocurra una contractura muscular si no haz calentado los músculos correctamente antes de hacer el ejercicio físico como tal. Una preparación inadecuada hace que el cuerpo perciba una cantidad normal de tensión mucho más de lo que es, empujando así a las articulaciones y a los músculos a sus límites y aumentado el riesgo de lesión.
  3. Mala postura: mantener una postura incorrecta durante la ejecución de la técnica de cualquier deporte puede causar importantes contracturas musculares.
  4. Lesiones: las fracturas y lesiones musculares o nerviosas que ocasionan disminución del rango de movimiento de las articulaciones pueden resultar en contracturas musculares. Por ejemplo, las fracturas óseas, los ligamentos desgarrados o las lesiones en tendones pueden requerir una inmovilización del área afectada durante varias semanas. Esto reduce la movilidad de las articulaciones y puede dar lugar a contracturas.
  5. Corrientes de aire y temperaturas extremas: dejar que tu cuerpo experimente cambios de temperatura repentinos puede causar una contracción muscular. Por ejemplo, debes evitar ejercitarte afuera en el frío con vestimenta inadecuada.

¿Cuáles son los síntomas de la contractura muscular?

Las contracturas musculares son, por definición, dolorosas. Cuando te ocurran sentirás tus músculos y articulaciones rígidos y cada intento de lograr un rango normal de movimiento será doloroso. Los síntomas característicos son:

  •         Dolor y rigidez articular y muscular.
  •         Gama limitada de movimientos.
  •         Debilidad muscular.
  •         Uso limitado de la zona afectada.

El dolor puede reaparecer o estar presente durante todo el tiempo. Si no manejas y tratas la afección desde el principio, el dolor podrá estimular la atrofia muscular y debilitar cada vez más a los músculos. El dolor puede parecer localizado, como si viniera de un solo punto en alguna parte de un músculo o una articulación; o puede sentirse como un dolor extenso a lo largo de todo un músculo o de una articulación entera. La fuente del dolor puede sentirse como un punto rígido en un músculo más grande y hacer presión sobre este punto rígido puede hacer que empeore el dolor.

Tratamiento de la contractura muscular

Esto es lo que puedes hacer y evitar hacer para superar las contracturas musculares más fácil y rápidamente:

  1. Descanso: es importante cesar cualquier forma de ejercicio físico intenso durante dos o tres días y hasta una semana para evitar que la contractura empeore. Sin embargo, descansar no significa volverse inmóvil o sedentario, simplemente tomarlo con calma.
  2. Mueve tus articulaciones: si la contractura no es severa podrás mover las articulaciones suavemente y masajear la zona afectada con suavidad para mantener la sangre fluyendo. Evita aplicar demasiada presión donde duele o ir más allá del rango de movimiento que tus articulaciones permiten en el momento de la contractura. Si la contractura es severa, la fisioterapia podría ser necesaria ya que un fisioterapeuta capacitado estirará los músculos alentando la flexibilidad y apoyando la recuperación.
  3. Termoterapia: la aplicación de compresas calientes ayudará a aumentar la circulación de sangre hacia la zona reduciendo así la cantidad de desechos tóxicos e irritantes en el área y ayudando a relajar las fibras musculares tensionadas.
  4. Come bien: comer bien es crucial para todo tipo de recuperación porque las vitaminas, los minerales y otros tipos de nutrientes que obtenemos de los alimentos apoyarán a la curación de la contractura muscular. Incluir suficientes alimentos ricos en proteínas en nuestra dieta y comer suficientes grasas saludables puede ayudar a la recuperación muscular en gran medida. La vitamina C es ideal para la salud de las articulaciones y la reducción de la inflamación. Los ácidos grasos omega-3 y los aminoácidos ayudan a reconstruir el músculo.

 

Artículo redactado por el colaborador de este blog “Fisioterapia-Online.com”

 

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